Mi obra está cruzada por tres temas esenciales: la espiritualidad, la identidad y el existencialismo.

 

Las diferentes versiones de mí, al estar-en-el-mundo a lo largo los años es mi fuente de inspiración, que emerge en estrecha relación con el entorno social, la filosofía que trabaja a favor de revisar la cultura, la vida y la muerte.

 

Experimento el entorno desde la perspectiva de panteísta agnóstico, pues desde esta postura, nada y todo es sagrado. El encuentro con lo eterno es a la vez hermoso e inquietante, crea un vacío existencial, un impasse en el tiempo para crear a partir de las preguntas que cimbran la identidad individual, incapaz de divorciarse de la identidad colectiva. 

 

Busco dar respuesta a través de los sistemas simbólicos con los que realizo mi obra, abordándola desde la reflexión y la emoción de la corporalidad durante la creación de las piezas. 

 

Busco estructurar una identidad contemporánea alejada de los sistemas de colonización de las mentes y el cuerpo.

 

Busco compartir, siempre.